Si padeces de varices y tienes miedo de las complicaciones que puedan conllevar, en este post te contamos algunas de ellas. Por ejemplo, la varicoflebitis, la inflamación de una de las varices, y las varices inflamadas duelen, palpitan y se enrojecen. También está la varicotrombosis, o la trombosis en las venas varicosas; y la varicorragia, la hemorragia de una vena varicosa al exterior, haciendo que sea una hemorragia externa rompiendo la piel.

 

 

 

 

 

Por último, existe además el síndrome de congestión pélvica, debido a dilatación de varices en la zona genital femenina, y suele suceder tras el embarazo. En estos casos, las varices aumentan incluso 60 veces más de lo normal, haciéndolo también el dolor que las varices conllevan.

 

 

Para evitar complicaciones con las varices, lo más rápido e inteligente es someterse a un tratamiento de varices rápido, indoloro y ambulatorio, gracias al que te olvidarás de las varices y de sus dolores.