Muchas son las cosas a las que afecta el calor incansable del mes de julio y agosto, desde la subida de la factura de la luz por los aires acondicionados hasta los problemas de salud que se ven acrecentados en estas fechas estivales.

 

 

Por eso, hoy queremos recordarte, aunque ya sabemos que lo tienes claro, que hay que protegerse del sol, y más aún algunas patologías que no son amigas del calor, como pueden ser las varices, la tensión y cómo no, las insolaciones que puede provocar.

 

 

 

  • Evita estar muchas horas bajo el sol fuerte, de 12 a 18 horas suele ser, depende de dónde vivas, las horas de calor más potentes.

  • No salgas de casa sin protección solar

  • La hidratación es imprescindible, también ayudarás a tu digestión y con ello a no empeorar tus hemorroides o fisuras anales

  • Protege tu cabeza con gorras o sombreros.

  • Come ligero, no hagas al cuerpo trabajar más de la cuenta

 

 

Con todo ello, si te sientes fatigad@ o maread@, no dudes en acudir a un especialista para que te ayude.