Hablar de hemorroides es algo que puede ser muy conocido. Las fisuras anales, en cambio, no tanto. Sin embargo, tanto las hemorroides como las fisuras anales tienen síntomas muy parecidos (y a veces comparten tratamiento). Es fácil que muchos médicos los confundan y, no sea hasta que está más acrecentado el problema, que no se dan cuenta de que no era eso. Por eso, vamos a echarte una mano.

 

 

 

Las hemorroides

 

Las hemorroides sabemos que son venas inflamadas y que pueden ser internas (que se producen arriba del canal anal), o externas, que están en la zona del ano (en los vasos sanguíneos perianales). No tienen por qué producirse bultos, aunque es lo normal.

 

 

La fisura anal

 

En cuanto a la fisura anal, hablamos de un desgarro, una herida en la mucosa que recubre el canal anal. Estas fisuras suelen estar por fuera del canal anal aunque eso no quiere decir que las puedas encontrar dentro.

 

 

¿Qué diferencia hay?

 

Pues si bien tienen síntomas en común, como el sangrado al defecar, el dolor e hinchazón en la zona del ano y un bulto de piel, lo cierto es que se diferencian en:

 

1. Las hemorroides te van a dar una sensación de no haber acabado de defecar.

 

2. La fisura anal es una herida y será visible.

 

Así, quizá puedan enfocarse mejor en tu problema.