La primavera la sangre altera, florecen las planta y los árboles, empiezan a subir las temperaturas, se está a gusto al aire libre… en fin, por algo es la época del año favorita para casarse. Así que es muy probable que hayáis planteado celebrar vuestra boda en estos meses del año y si es así, no lo dudes, organiza una recepción al aire libre y decora el espacio jugando con lo que la naturaleza te ofrece. No hace falta decir que las flores serán el centro de atención y el eje decorativo, no? Lo bueno es que en primavera abundan de casi todo tipo y las encontraréis de todos los colores.

 

 


Los tonos pasteles son los predominantes en las bodas de primavera-verano, como el rosa, violeta, verde aguamarina, azul bebé… estos se pueden combinar con colores un poco más vivos y fuertes como el coral, naranja, amarillo, rojizos, verde oscuro… y también con los neutros básicos como tostados, beige y blanco. La cuestión está en lograr una mezcla armónica. Por supuesto, recalcamos la importancia de mantener la coherencia en todos los elementos: centros de mesa, ramo de novia, detalles florales, los zapatos de la novia, broches, vajilla, cartelería… ¡incluso con los colores de la tarta de boda!


Como decimos, las flores son las grandes protagonistas, entre los clásicos están las rosas, si escoges unas rojas quedarán preciosas en tu ramo y en la decoración, en cualquiera de sus 2 opciones, todo el ramo rojo o combinado con otros tonos claros que le rebajen intensidad, le dará a tu decoración un aire romántico y pasional realmente precioso.

 


Los lirios son otra opción que también se utiliza mucho, son bastantes sencillos y quedarán perfecto con cualquier otra flor. No podemos olvidar los tulipanes o los narcisos, en colores pasteles hacen una combinación muy dulce, incluso si buscas algo más rompedor podrías mezclar violeta con amarillo, que son colores opuestos.


Si tu boda es rústica o boho y te gusta el amarillo, no lo dudes, los girasoles son perfectos, pero no son tan sencillos de combinar puesto que aportar mucha presencia y ya de por sí solos llaman mucho la atención. Puedes combinarlo con margaritas o narcisos blancos. Y hablando de margaritas, éstas también son una opción preciosa y dan muy buen resultado añadiendo tonos rojizos y naranjas.


Si definitivamente tu color es el violeta entonces las orquídeas son la flor ideal para esta celebración, sencillas y elegantes. También puedes combinarlas con colores rosa, azul y verde en flores más pequeñitas de relleno o con otras orquídeas de las que existen en color blanco o blanco-rosa.

 


Como ves, las bodas primaverales se llenan de flores, hay que aprovechar lo que la naturaleza te da y si puedes servirte de natura viva sin necesitar de cortar también es una gran idea, macetas y espacios al aire libre, algo muy en tendencia este año.